Soy Diego Zarrabeitia, director de arte y diseñador gráfico en San Sebastián (Gipuzkoa) con más de veinte años de experiencia en identidad visual, branding, diseño editorial, ilustración y diseño web. La esencia de mi trabajo está en la simplicidad y la funcionalidad unidas a un acercamiento atemporal a los problemas clásicos del diseño y la comunicación.
Diego Zarrabeitia estudio es mi apuesta más personal después de varias etapas en agencias de comunicación como Strogoff – estudio de diseño y comunicación del que fui co-fundador –, o Move Branding©, consultoría estratégica de marca donde últimamente he colaborado aportando mi visión del diseño.
Esta nueva aventura nace del impulso de trabajar conforme a mi propia visión del diseño gráfico y de recuperar una relación franca y cercana con las personas, sean clientes o proveedores.
No dudes en ponerte en contacto conmigo para cualquier consulta, proyecto o propuesta de colaboración.
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Y, si te apetece saber algo más personal sobre mí, sigue leyendo:
Siempre he dibujado, claro. Así soportaba las tediosas jornadas de pupitre en un colegio de Jesuitas en Bilbao. De pequeño copiaba fascinado a José Ramón Sánchez, el dibujante de la tele de los sábados por la mañana. Y entre dibujos, comics, casetes con música y mil cosas más me imaginaba cómo sería vivir en el interior de un gran tubo de hormigón (por si llegaba el apocalipsis, en fin, la mente humana, tan fascinate y aterradora). Y, además, llevo tinta en las venas: mi madre y mi padre trabajaban en una multinacional de la impresión, así que todo esto desembocó en un título de Bellas Artes bajo el brazo.
Llevo trabajando como diseñador gráfico y director de arte en empresas de publicidad y comunicación desde 1995. En cada proyecto, como en la vida, trato de ver con la mirada lejana del águila sin renunciar al cuidado en los detalles que hacen cada proyecto único y reconocible. En el mundo online me verás poco, aún menos podrás oírme, pero sé dónde estás y me entero de cuanto pasa. Como los animales del bosque, que no se ven, pero están. Para una próxima vida, me guardo la baza de dedicarme al rocanrol, pero eso daría para demasiados párrafos más.